ACS: La fórmula Real Madrid

El trabajo de ACS en los últimos años se ha centrado en dos ejes. El primero de ellos ha sido rebajar unos niveles de deuda que eran excesivamente elevados y, el segundo, los niveles de caja. Esta fue la misma fórmula que Florentino Pérez aplicó a su llegada a la presidencia del Real Madrid.

El problema de la deuda no es un problema menor, la deuda de ACS ha crecido un 164% en el primer trimestre de este año. Por otro lado, se ha esfumado más del doble de la caja respecto a periodos anteriores. 

Por todas estas razones, Florentino Pérez, presidente del holding, no ha tenido más remedio que iniciar el proceso de desinversión a través de la venta de activos. Lo ha empezado tras vender parte de su filial australiana Cimic con un valor de mercado de unos 4.500 millones de euros.

La venta de Cimic se lleva trabajando desde hace un tiempo. De hecho, fuentes cercanas a la compañía aseguran que una multinacional china mostró interés por la compra de la finales del año pasado.

Lo cierto es que Cimic ha venido siendo un problema para ACS. La filial australiana tuvo problemas de ejecución de varios proyectos en Oriente Medio y obligaron a la empresa española a destinar 400 millones. Esto supuso el incumplimiento del objetivo de beneficio de 1.000 millones para el barco que capitanea Florentino Pérez.

Coronavirus: Un cisne negro para ACS

Los problemas para ACS con Cimic no terminan aquí. La venta de la filial se ha frenado por completo tras la batalla diplomática-arancelaria entre Australia y China. La reputación del gigante asiático no está siendo la mejor en los últimos meses, lo que dificulta el cierre de acuerdos con empresas ligadas al país.

En un intento de respuesta, ACS contactó con JP Morgan para intentar vender la división minera de Cimic, la cual está valorada en unos 1.900 millones. Todavía seguimos sin respuesta. Lo cierto es que sorprende, ya que el sector minero se ha comportado razonablemente bien en la primera parte de 2020.


El martes de esta semana, el día que en el que la CNMV levantaba el veto a la venta en corto, el valor se desplomó casi un 10%, volviendo a recordar las grandes caídas que tuvo el valor en marzo. A pesar de ello, debemos tener en cuenta que la revalorización de ACS en este último mes ha sido enorme, por lo que parte de esta caída puede ser justificada con una normalización de la sobrecompra acumulada.

Recordar que en la Gran Caída de marzo los títulos de ACS llegaron a los 11 euros, el precio más bajo desde el año 2012. A partir de ahí, su escalada hasta los 21 euros ha sido razonablemente rápida. Una de la razones de esta subida ha sido la compra masiva de acciones de la propia compañía con el objetivo de aumentar la autocartera.

La preoupación que Florentino Pérez quiere ocultar

ACS tiene problemas de los cuales debe ocuparse. La semana pasada presentó una caída significativa de los beneficios en el primer trimestre a la cual desde la dirección trataron de restar importancia. Algo más de hincapié hizo Florentino Perez al mostrar su sólida posición financiera (dispone de 12.000 millones en líneas).

Si que es cierto que Florentino ha admitido en los últimos consejos de administración su preocupación por la creciente deuda de la compañía, la cual ya supera los 2370 millones.

En ratio de la deuda en comparación con su ebitda es baja, solo 0,7 veces. Pero es una cifra que preocupa al presidente de cara a intentar evitar que Standard & Poor’s le baje su calificación de solvencia en el examen al que se someterá ACS las próximas semanas. La rebaja de Fitch al rating de Abertis (40% pertenece a ACS) no es muy buen augurio para la empresa.

ACS: Un problema y una solución

Como solución a este problema Florentino ha encargado a su equipo y a sus aliados Société Générale, Goldman Sachs, JP Morgan y Key Capital que le ayuden en el proceso de desinversión para atraer a nuevos inversores.

Además de Cimic, el holding también podría desprenderse de Cobra y Clece, aunque de todo esto poco se conoce por el momento. Únicamente se conoce con certeza el intento de sellar la venta de su negocio de energías renovales en Sudamérica y, no es, ni mucho menos, una opración que resuelva los problemas de deuda. Solo son 250 millones que, si bien ayudan, no son suficientes.

Como comentaba, el objetivo de Florentino es, tal y como ha llevado a cabo en el Real Madrid, reducir al máximo la deuda para asegurar la viabilidad de la empresa en el futuro.

Este proceso de reducción de deuda pasa, como comentaba anteriormente, por agilizar el proceso de desinversión. Así ha sido el ya comentado caso de las energías renovables (ZERO-E) por 2.200 millones, las autovías de peaje en España por 700 millones, la autopista Northeast Anthony Henday en Canadá por 483 millones y otra autopista en Florida por 400 millones. Pese a todas estas ventas, la deuda se ha disparado un 165%.

Los problemas de ACS los refleja la cotización

ACS ha perdido por el momento un 42% de su valor en Bolsa. Pero el dato no acaba ahí: Hochtief (50% propiedad de ACS) se ha dejado un 37% y Cimic (77% propiedad de ACS) se ha dejado un 40%.

De todo esto y lo comentado anteriormente se deduce que el entramado de filiales que posee la empresa está afectando significativamente al devenir de la matriz. De los 6.500 millones que capitaliza ACS, Cimic aporta 1.720 millones y Hochtief, 2.500. Los restantes 2.280 millones proceden del negocio puro y duro de Dragados y del resto de filiales históricas de la constructora española.

Faltará por ver como transcurrirán las próximas semanas de Mercado tras el examen de solvencia y un proceso de desinversión que no puede bajo ningún concepto enquistarse al holding presidido por Florentino Pérez.

Deja una respuesta