Los alcistas ganan la batalla clave

En estas semanas los considerados alcistas hemos vivido una de las caídas más violentas y rápidas de la historia, y también la mayor subida del Dow Jones desde 1933. Pero también hemos presenciado, y aprovechado, una de las oportunidades de compra de las que harán historia. Infinidad de títulos han podido ser comprados a precios del año 2000 y 2007.

No queremos hacer trampas al solitario. La probabilidad de que este rebote solo haya formado parte de un gran iceberg bajista del cual solo hemos visto la mitad es considerable. Sin embargo no podemos especular con sentimientos de miedo o esperanza, especulamos con lo que tenemos en la mano, aunque no sea mucho. Un Mercado alcista no se rompe con tan poca dificultad.

La volatilidad – puedes consultar su estado aquí con la que hemos estado operando estas últimas semanas ha sido inmensa, nunca pensamos a mediados de febrero cuando disfrutamos de la City de Londres que, a la vuelta del viaje, nuestra cartera se enfrentaría a la mayor de las correcciones. Nuestra mente estaba enfocada al 100% en el lado alcista. Graso error. Sin embargo, hemos de decir con mucho orgullo, que nuestras carteras se han comportado mejor que el Dow Jones Industrial, Nasdaq 100, SP500 y absolutamente todos los mercados europeos.

Un Mercado para la historia

Como comentaba en la introducción, parece que este Mercado quiere escribir su capítulo en las páginas de la historia bursátil. En poco menos de un mes y varios días, no ha dado la oportunidad de presenciar la caída más bestial de la historia y, en mitad de la tormenta, nos ha dejado cantidad de sesiones que han entrado de lleno en el ranking de las mayores subidas. Y sí, por increíble que parezca, todo esto ha ocurrido en tan breve espacio de tiempo. De hecho, esta semana hemos vivido la mayor alza del Dow Jones de Industriales desde el 1933. Día de fiesta para los alcistas… por mucho que quede por pelear.

Dow Jones Industrial

Tal y como iba diciendo, no podemos especular con el miedo o la esperanza metidos en la cabeza. Esa gran cantidad de récords de subida y de bajada del Mercado intenta, y en alguna ocasión consigue, confundirnos en una espesa niebla de la cual es difícil salir. Existen varias realidades que no pueden ser obviadas, por escondidas que estén entre tanto ruido.

El Mundo no vale hoy un 50% menos de lo que valía en enero

Una de estas realidades es que, en el caso del mercado alemán -el cual mencionamos hace varios días- nos ha otorgado una oportunidad de compra nunca vista desde los años 2000 y 2007. Empresas de altísima calidad han sido rebajadas a precio de saldo por el pánico generado entre los inversores minoritarios… y no tan minoritarios. Esta oportunidad de compra ha sido histórica, de las que uno se acuerda de ellas.

Hemos de reconocer que, aunque en alguna ocasión hayamos podido tener dudas de nuestra posición, decidimos no vender acciones como Adidas a un precio que considerábamos que no es el adecuado. Varios de los inversores alcistas más importantes de la historia no han malvendido sus carteras.

Otra realidad la cual no podemos dejar pasar entre el espesor de la niebla es el enorme rebote que el mercado americano, en concreto el SP500, ha dejado sobre la zona de los 2350 y 2400 puntos zonales. El impresionante rebote que esperábamos se ha acabado produciendo esta semana. A pesar de la extraña sensación que dejó ayer, este rebote no se ha visto manchado por los ataques bajistas de última hora.

SP500

Los alcistas no han perdido la última frontera

Tenemos un cierre de vela semanal envolvente que incluso hemos podido ver en cierres de mercado europeo. Se ha conseguido cubrir los tres enormes huecos que los bajistas desplegaron en los últimos tres lunes negros. Y, si es cierto que los niveles de volatilidad se presentan como el gran aliado de los bajistas, también lo es que están más debilitados de lo que estaban hace una semana. Eso, a día de hoy, es un logro de enormes dimensiones que sumado a la extrema sobre-venta, deja en condiciones muy buenas a los alcistas para pelear la próxima semana.

Sin embargo, los bajistas siguen teniendo cierto caballo de batalla en cuanto a la permanencia del bear-market. El dinero ya se ha trasladado en el Mercado de Bonos. La renta variable ha visto como cantidades enormes de dinero abandonan el barco alcista para refugiarse en la renta fija. Esta situación no se estabiliza de un día a otro. Por lo cual, hasta que esto no suceda, el peligro de una nueva regresión bajista a las zonas actuales de soporte no debería ser descartada. Por ese motivo, por mucha vocación de inversores alcistas que tengamos, debemos ser cautelosos en las próximas sesiones.

No hemos cometido los mismos errores que en 2008

Se están cometiendo errores que bien recuerdan a entonces, como la negativa del norte de Europa ha lanzar los eurobonos, los cuales dotan de credibilidad a la Unión Europea. Sin embargo, en líneas generales, el contexto de la economía es bien distinto que por entonces.

A pesar de los fantasmas que acechan a los inversores, la realidad es que venimos de 11 años de crecimiento. Por una causa externa a la economía, esta se ha parado. Por lo tanto, si creemos que la recesión está a la vuelta de la esquina pero no una crisis económica como la vivida entonces.

No podemos olvidar que la economía mundial estaba entrado en ligero decrecimiento que ya alertaban ciertos detalles como la inversión de la curva de tipos de interés, la cual se ha ido invirtiendo reiteradamente en 2019 y 2020.

Un mercado alcista fuertemente respaldado

Mucho se hablaba en los últimos meses de la burbuja que supuestamente se estaría creando alrededor de las empresas tecnológicas. Pero esto no es, a nuestro modo de ver, correcto. Las empresas están ingresando muchísimo dinero que hace que el precio de sus acciones suba. 

El coronavirus es una perturbación externa en un comportamiento cíclico que, tras ella, quedará muy desvirtuado. Como ahora no podrán corregirse los excesos acumulados, y menos tras la actuación de gobiernos y bancos centrales,lo probable es que el ciclo normal vuelva pronto y haya que pasar por una recesión clásica.

Estoy seguro de que, después de esta situación, la economía saldrá fortalecida. Sin embargo, para ello hace falta que se den ciertos factores como la normalización del precio del petróleo y la entrada natural de dinero en activos como el Oro y la renta variable.

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