Cuando la vida te golpea: Edward Mordrake

La historia de Edward Mordrake es de esas que te dejan la piel de gallina y que, a su vez, te hace apreciar aún más la suerte que tienes de tener la oportunidad de vivir y luchar por tus objetivos sin nada que te lo impida firmemente.

Edward Mordrake 2

El caso del que hablaré a continuación es quizás uno de los más curiosos a la par de terroríficos que he leído en muchos años. Lo cierto es que no existe mucha información sobre ello, pero se sabe con certeza que este hombre nació en el XIX. ¿Te imaginas tener una segunda cara pegada  a tu nuca? ¿Puedes hacerte una idea de cómo sería tu vida? ¿Tal vez el gobierno te haría pagar el doble de impuestos?

La pesadilla de Edward Mordrake

Se trata de Edward Mordrake, lo único que sabemos de este hombre es que nació en algún momento del siglo XIX y que fue hijo de la Condesa de Darlington.Su problema no se debe a ninguna mutación diabólica o alguna que otra chorrada que desde programas nocturnos podrían asegurar. Se trata de un problema puramente genético. Edward tenía un segundo rostro funcional en la parte trasera de su cabeza.La vida de Edward no fue nada sencilla.

Fue un personaje tremendamente odiado en su tiempo. La rabia de su pueblo parece ser que era consecuencia de su situación privilegiada. Lo verdaderamente temido era lo que Mordrake tenía en la parte posterior de su cabeza.

Según varios mitos, el segundo rostro de Edward tenía capacidad de hablar, reír e incluso llorar.

Para alejarnos de innecesarios términos médicos que no vienen el caso, describiremos el problema de Edward como una duplicación de cráneo. Los mitos sobre ello son escalofriantes.

Edward Mordrake

Lo que no es ningún mito es que su cráneo era algo deformado y tenía la capacidad de moverse. No está del todo comprobado que tuviera la capacidad de sonreír, pero los científicos hablan de que es bastante probable que así fuera.

Edward Mordrake 3

 En su momento, el propio Edward solicitó desesperadamente que le extirparan  el segundo rostro debido a que esa segunda cara le »susurraba cosas»Edward Mordrake sufrió una profunda depresión debido al constante rechazo y miradas a las que era sometido por la sociedad. El final de nuestro protagonista llegó cuando decidió ahorcarse desde el balcón de un piso. 

El propio Edward solicitó ayuda médica en multitud de ocasiones, sin embargo, nunca la recibió. La vida de Edward Mordrake acabó a los 23 años.

Deja una respuesta