El miedo acecha a las televisiones españolas y al ‘’lobby cultural’’

Un producto acabado

La televisión apareció en nuestra sociedad hace varias décadas. Desde entonces, han sido varias las etapas que han ido evolucionando el contenido que ofrecían las televisiones. Desde principios de este siglo, las televisiones han apostado por contenidos vulgares, rastreros y que hacen una gran apología a la ignorancia. De ello, en los países mediterráneos no vamos faltos.

Recientemente, plataformas streaming como Netflix, HBO o Amazon Prime Video han conseguido un aumento de un 50% de suscriptores, que mensualmente pagan una pequeña cantidad de dinero a cambio de ver un producto de calidad.

La forma de ver televisión tal y como la conocían nuestros padres y abuelos está llegando a su fin. La más que probable y futura desaparición de las televisiones convencionales, más que ser fruto de la evolución en la forma de entender el entretenimiento de los espectadores, viene producida por demasiados años en los que en la televisión en España ha ofrecido un producto mediocre, vulgar, de baja calidad y, además, pagado en gran parte por los contribuyentes en forma de rescates a televisiones como La Sexta.

Desafortunadamente, el problema no reside únicamente en el rescate a televisiones, a esto se le añade que gran parte de la línea editorial de dichas empresas de comunicación vienen marcadas por directrices del gobierno

La realidad es que desde hace años se ha apostado por un producto que, básicamente, es una basura. Aunque, tal vez, no se podría esperar otra cosa al dejar en manos de unos niñatos que se hacen llamar actores y actrices, y unos directores que prácticamente trabajan para el ministerio de cultura, la difícil tarea de entretener al público. Por ello, es de esperar que cuando cualquier película de origen español, e incluso europeo, sale a competir contra el mercado americano en las taquillas, se lleven un severo duro baño de realidad.

La industria del cine americana, no apareció un día de la nada como si de un mero arbusto de tratase, el éxito mundial de las producciones americanas viene producido por décadas de liberalización del mercado cultural.

En un desesperado intento por intentar hacer frente a la más que evidente decadencia que están sufriendo las televisiones convencioales, RTVE, Atresmedia y Mediaset han unido sus fuerzas para lanzar una plataforma conjunta llamada ‘’Loves TV’’.

La realidad es que el futuro pinta francamente mal para las televisiones en España. Las personas con un rango de edad entre 15 y 30 años consumen cada vez menos TV y cada vez más servicios streaming. Este rango de edad se ira ampliando, pues la aparición de las Smart TV han expandido aún más la posibilidad de disfrutar de contenidos streaming, también desde la vieja TV convencional. Casi 1.500.000 de hogares en España tienen Netflix, y alrededor de 420.000, HBO.

El lobby de la cultura y su miedo al futuro

Se acabaron los interminables anuncios, el contenido basura, las infumables series que a penas aguantan tres semanas. También, se acabó el tener que aguantar como personajes que únicamente han trabajado para películas y series financiadas completamente por el gobierno, te vengan a dar lecciones de ‘’cultura’’. En un futuro cada vez más cercano, estos ‘’artistas’’ que han vivido de tus impuestos durante décadas, van a tener que competir contra la industria del cine de USA. Veremos, entonces, si realmente merecían esas subvenciones.


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