¿Es posible evitar pagar impuestos como inversor profesional?

Los impuestos son, más allá de un problema, un lastre que debemos quitarnos de encima. Naturalmente. no es una tarea fácil. El Estado tiene un ejército de funcionarios y políticos que buscarán sacarte el dinero a ti, que eres un ‘’maldito especulador’’, para mantener sus privilegios por encima del resto de ciudadanos. No te equivoques de enemigo.

Ante este problema, tenemos dos opciones. La primera de ellas es mantenernos de brazos cruzados y aflojar la cartera en cada posición comprada y vendida. Pero también existe otra, la que más nos gusta a los especuladores: buscar una solución real. Proteger nuestro capital.

La gran pregunta es ¿Como hacerlo? ¿Como puedo librarme de los impuestos? Realmente no hay una respuesta del todo concluyente. Lo primero que deberemos hacer para vencer a nuestro enemigo es conocerlo. Por todo ello debemos estudiar como funciona la fiscalidad en las inversiones y en el trading en concreto.

Mucho antes de que se dieran a conocer las famosas criptomonedas, los empresarios han ido buscando vias alternativas para hacer crecer su patrimonio personal. Una de las formas más conocidas, sobretodo entre los inversores, es mediante la compra de acciones, fondos indexados y demás productos financieros. Otra cosa no, pero formas de ganar -y perder- dinero en los mercados no faltan.

Un gran problema

El problema viene cuando los inversores quieren recoger el fruto de su inversión. Caen en la cuenta de que un sinfín de impuestos le están esperando para comerse el rendimiento de su trabajo. Gracias a Dios, todavía quedan países donde las rentabilidades de las inversiones quedan libres de impuestos. Benditos microestados.

Debemos comprender la diferencia entre el trading profesional y el trading privado

Hay ciertos países que suelen resultar atractivos para los traders. Estos países, que suelen ser Irlanda, Inglaterra o Malta, no cobran impuestos sobre aquellos beneficios que proceden de inversiones fuera del país.

También encontramos países – Suiza, Luxemburgo o Belgica- que libran a los ciudadanos de impuestos a aquellos beneficios obtenidos en Bolsa.

Pero no todo es fiesta. La realidad es que absolutamente ninguno de estos países europeos son una buena opción para los traders. ¿El motivo? Estas exenciones de impuestos únicamente se aplican a quienes no se dedican profesionalmente al trading en los mercados internacionales.

Como consecuencia, los traders profesionales deben abonar una gran cantidad de impuestos sobre la renta y demás robos de la seguridad social. Este tipo de lacra en forma de impuestos es un gran cáncer para nuestra actividad en Bolsa.

En los países del Benelux los periodos obligatorios de tenencia minínima de más de 6 meses son un obstaculo para los daytraders.

¿Como sabemos si se considera comercio internacional profesional o privado?

Además del periodo de tenencia mínimo comentado anteriormente, hay una gran diversidad de condicionantes que determinan si el comercio en los mercados internacionales se considera profesional o privado.

El número de operaciones al día/ semana/ mes/ año, el grado de complejidad de los productos negociados, el número de plataformas de trading utilizadas, la financiación mediante créditos o el nivel de ingresos. Estos factores no son decisivos por sí solos, dependen de la situación de cada individuo.

Invirtiendo en productos financieros de alto nivel de riesgo el trader puede estar obteniendo beneficios bastante más elevados que con otras inversiones más conservadoras. Sin embargo, si sólo utiliza un broker, compra acciones únicamente un par de veces al mes y trabaja a tiempo completo en algo que no esté relacionado con la inversión, es poco probable que se le considere un trader profesional a efectos fiscales.

Y por otro lado, sí se le podría considerar trader profesional a efectos fiscales aunque solo realice unas pocas operaciones al año bien calculadas, si son su única fuente de ingresos o si se trata de una actividad complementaria próxima a la principal, que podría consistir por ejemplo en la gestión de una publicación de finanzas o en asesoramiento a inversores.

Existe una cierta incertidumbre legal que debemos despejar desde el principio con un asesor fiscal de confianza y, a ser posible, que nos consiga el visto bueno de Hacienda.

Los países que no nos gustan: los que cobran impuestos

Más claro agua. No nos gustan aquellos países que nos cobran impuestos sobre nuestro trabajo.

Sin embargo, podemos vernos en la problemática de no tener la opción de cambiar nuestra residencia. Aún así, tenemos diversas opciones para optimizar nuestros impuestos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que estas maneras suelen ser infinitamente más arriesgadas y a menudo costosas.

El caso suizo

Una de las opciones que se nos plantea es Suiza. A pesar de cobrar un pequeño impuesto, no penaliza excevisamente un aumento de nuestro patrimonio. Nos exime de impuestos en nuestros beneficios en Bolsa.

Esto es así siempre y cuando no pasen a considerarte trader profesional, algo que en Suiza puede ocurrir con relativa facilidad. En ese caso, no solo tendrás que pagar el impuesto sobre la renta a nivel de la confederación, el cantón y el municipio de residencia, sino deberás también pagar seguridad social allí, algo poco habitual para traders.

Registrando tu sociedad en un municipio vecino puedes reducir la tributación a un aceptable 12 a 15%, incluso puedes ponerte un pequeño salario sobre el que pagarás impuestos similares.

Por suerte para nosotros, Suiza todavía sigue siendo un país francamente descentralizado. La competencia fiscal entre los municipios y cantones suizos es muy alta.

El caso de Malta

El modelo fiscal de Malta permite introducir ganancias de capital en el extranjero libres de impuestos. Desgraciadamente en Malta también existe la distinción entre trader profesional y trader privado.

Si se te considera trader profesional en Malta, Hacienda argumentará que, como resides en Malta, los beneficios suponen ingresos nacionales. La situación es similar en los otros países como Irlanda y Reino Unido.

Con todo, si a pesar de ello te gusta Malta y quieres residir allí, puedes reducir tu impuesto efectivo al 5% en cada operación haciendo trading a través de un holding maltés. Podrías hacer algo parecido mediante una Ltd. en Irlanda o Inglaterra, tendrías así una carga fiscales del 12,5% y el 18% respectivamente.

Para evitar el impuesto sobre la renta y las aportaciones a la seguridad social te puedes poner el sueldo mínimo y llevarte la mayor parte de beneficios vía dividendos.

En general, esto se aplica a todos los países con tributación universal, en los que pagas impuestos sobre los ingresos obtenidos en cualquier parte del mundo.

Trasladar el capital de inversión a una sociedad sale al final mejor porque el impuesto sobre sociedades es por lo general más bajo que el impuesto sobre la renta o el impuesto sobre ganancias de capital, lo que puede marcar una gran diferencia si tienes muchas y grandes operaciones.

En países en los que no se aplican CFC rules (reglas que se aplican especialmente en los ingresos pasivos, tales como beneficios en bolsa y en general trading), hacer trading a través de una sociedad offshore es la mejor opción para evitar impuestos legalmente. Por si te lo preguntabas, en México, Argentina, Chile y España, sí se aplican estas reglas.

Si resides fiscalmente en Holanda o Suiza, a pesar de que todavía no haya CFC rules en estos países se podrían considerar tu sociedad extranjera como residente en el país en el que resides simplemente porque la empresa se dirige desde allí.

Conclusiones

Con todo esta cantidad de información, lo último que nos queda es planear donde debemos registrar nuestra empresas, en caso de que sea conveniente hacerlo, claro.

Mientras que países como Holanda o Suiza te pueden dar una desagradable sorpresa (si al final deciden clasificarte como trader profesional, fiscalmente hablando), tienes más de 50 países con impuestos territoriales o libres de impuestos, maravillosos para el trading como profesional.

Dada la gran flexibilidad que se tiene al vivir del trading, en la mayoría de los casos cambiar de residencia fiscal no debería ser inconveniente.

Sobre todo teniendo en cuenta que sigues pudiendo pasar bastante tiempo en los países que más te gustan, sin importar que sean poco atractivos en lo que a impuestos de refiere. Simplemente tienes que asegurarte de no pasar demasiado tiempo en ellos y de seguir la normativa para no convertirte en residente fiscal.

Como ves, sabemos qué es lo verdaderamente importante y podemos ayudarte a encontrar una solución adaptada especialmente a ti y tus preferencias, una solución teniendo en cuenta lo mejor que los diferentes países y jurisdicciones del mundo pueden ofrecerte.

Deja una respuesta