Honores al Hamburgo

El Hamburgo desciendió después de su 55ª temporada en la Bundesliga por primera vez en la segunda división. Una victoria por 2-1 ante el Borussia Mönchengladbach no fue suficiente en el último día para entrar en el descenso. 

Hamburgo 1

54 años, 262 días, 0 horas y 25 minutos. Ese el tiempo que marcó el mítico reloj del Volksparkstadion justo cuando se consumaba el descenso del Hamburgo. Como si de un recuerdo se tratara, como con la esperanza de que nunca caigan en el olvido esos 54 años. El reloj empezó como un gran motivo de satisfacción y acabó siendo una especie de cuenta atrás hacía una debacle sin precedentes. Es muy duro tener el peso de la historia sobre tus hombros.

El Hamburgo descendió de categoría en la última jornada de liga con la sensación de haber terminado con una de las historias más épicas que se conocen dentro del fútbol europeo y alemán. Acabó el mito del último equipo que aguantó en la cima de la Bundesliga desde su creación hace aproximadamente 15 años.

Algo más que un descenso

Aquellos que tuvieron el honor de presenciar la creación de la Bundesliga… salieron del Volksparksadion con la sensación de que algo dentro de ellos había desaparecido. En su estadio, tendrán que acostumbrarse a ver a rivales de la categoría del Sandhausen y Heindenheim y no del todopoderoso Bayern München.

Hamburgo 2

 Algunos aficionados veteranos se inclinaban sobre la barandilla y miraban con nostalgia el terreno de juego. Otros simplemente permanecieron sentados, con los ojos llenos de lágrimas, sin todavía hacerse la idea de que el Hamburgo se había ido. Los matrimonios se abrazaban entre si, y algunos abuelos secaban las lágrimas a sus nietos con el pañuelo azul y blanco. Estaban presenciado una debacle que solo aquellos que aman a un equipo pueden entender.

No es un simple descenso. Es el descenso del Hamburger SV. La Bundesliga tal y como la conocemos no será lo mismo sin el HSV. Sabemos que casi siempre jugaron mal, que estuvo a punto de morir en varias ocasiones y también que siempre consiguió sobrevivir.  Pero esta muerte se comenzó a fraguar en las últimas semanas.  Dieter Hecking, entrenador del Gladbach, comentó lo siguiente: »El Hamburgo ha demostrado que el fútbol puede ser divertido, incluso si desciendes».

El orgullo no fue suficiente para evitar el descenso

Se fueron con orgullo. El esfuerzo de Christian Titz , entrenador del Hamburgo, no fue suficiente. Para obtener la cifra de victorias que consiguió Christian (4 victorias en 8 partidos) se necesitaron 26 partidos. No fue culpa suya, era demasiado tarde. Quizás la culpa se la podamos trasladar a una dirección la cual lleva tomando pésimas decisiones durante las últimas temporadas. 

Hamburgo 3

El ambiente entre la afición, hasta los desafortunados acontecimientos por parte de los descerebrados de siempre, fue muy emotivo.  Cuando las lágrimas dejaron de caer, cientos de aficionados del Hamburgo regresaron al bar del club y bebieron una última cerveza en primera división. Algunos incluso se desearon un buen verano. »¡Nos vemos en agosto!». Como si enterrar 55 años de historia fuera algo sencillo, debía pensar algún que otro pesimista.

No quepa alguna duda, de que la leyenda del Hamburgo nunca se borrará de la historia del fútbol europeo. O al menos, no de aquellos que valoramos los pequeños triunfos más allá de los títulos.

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