Lars Von Trier y el desafío a lo políticamente correcto

Lars Von Trier, natural de Dinamarca, tiene sobre sí el honor de ser uno de los creadores del Dogma 95, un desconocido estilo cinematográfico que se basa en contar las historias más realistas en la industria del cine.

¿Genio o  un completo perturbado?

Su retorno comenzó con decenas de espectadores huyendo de la proyección en el festival de Cannes. Después de siete años en las sombras a raíz de sus desafortunadas declaraciones en las que aseguraba entender a Hitler, Von Trier regresa al festival de Cannes con una obra polémica a la par que, según sus admiradores, sencillamente espectacular.

Su último filme, »The House That Jack Built», fue presentado esta semana fuera de la competición. La magnitud de su realismo sangriento fue tan grande que decenas de personas huyeron despavoridas tras visualizar la crueldad de las secuencias a la par que cuestionaban si el festival debía permitir la proyección del filme.

»Vomitivo y patético»

Diarios de tirada mundial, entre los cuales están The Telegraph o The Guardian, abren sus ediciones digitales recopilando las reacciones de aquellos que tuvieron el placer (o no) de ver la obra de Von Trier. Escasas son las palabras positivas que Von Trier podrá leer dentro de la crítica.

Violencia extrema contra niños, mujeres e incluso animales. La película sigue la historia de Matt Dillon, un asesino en serie que disfruta mutilando a sus víctimas. El nivel de controversia es tal, que Thierry Frémaux, director del Festival de Cannes, reconoció que cuanto menos se trata de una obra »controvertida»

Seamos sinceros, ¿A quién le importa la crítica?

Después de poner por las nubes a filmes independientes (fuertemente subvencionadas) cuando lo único que dichos filmes podían aportar es una burda propaganda de unión europeísta… sorpresa, la »crítica» intenta echar por tierra el trabajo de Von Trier. La realidad es que tras acabar la proyección, el público, a quien va dirigido la obra y no a aquellos que viven del dinero de los contribuyentes europeos, dedicó una ovación de seis minutos al cineasta danés.



Deja una respuesta