Netflix al detalle: Así es el rey del streaming

Netflix sigue siendo, por el momento, el líder indiscutible del streaming. A pesar de haber ganado la batalla a las televisiones convencionales y de registrar un enorme crecimiento, Netflix sigue siendo esclava de su propia autoexigencia y de las altas expectativas generadas año tras año. ¿Qué pasará cuando toque techo?

Hace un par de semanas, aprovechando los largos días de confinamiento, publiqué un análisis sobre Amazon. En ese artículo hablé de como la nueva tendencia de los consumidores estaba afectando positivamente en las cuentas de la compañía de Jeff Bezos. Hice referencia al cohete que Amazon tenía intención de enviar a la línea de flotación de su competencia.

Puedes leer »Amazon al detalle: Liderazgo sin matices» pinchando aquí

Netflix no pretende lanzar ningún tipo de cohete sobre la linea de flotación de su competencia, su músculo financiero no le permite hacerlo. Sin embargo, es un caso más de como la tecnología se ha beneficiado de un confinamiento a nivel mundial. En medio de la crisis del covid19 espera llegar a los 200 millones de suscriptores antes de acabar 2020.

Los pilares de Netflix

Dos claves son las que explican como Netflix ha pasado de ser un desconocido en nuestras vidas a ser una alternativa real a la televisión convencional e incluso a los cines, los cuales ya han visto reducidos sus ingresos desde la llegada a Europa de la tecnológica americana.

La primera clave es el llamado ‘’efecto red’’. Los suscriptores que disfrutan de los contenidos de Netflix a menudo suelen comentar en Redes Sociales o en sus círculos de amistad el contenido que están viendo. De esta manera, la mejor publicidad que la compañía puede hacerse es crear un buen contenido. Es una publicidad muy exigente por lo contraproducente que puede llegar a ser si no se es capaz de mantener un alto nivel de calidad en el contenido.

La segunda clave va directamente relacionada con la primera. El llamado efecto red hace que la marca Netflix haya crecido a niveles exponenciales durante los últimos años. En España, en menos de una década ha conseguido que millones de personas valoren y compren la marca, identificando los diferentes cambios sociales que España ha sufrido desde su llegada.

Dentro de esta segunda clave debemos comentar la enorme cantidad de activos intangibles que la empresa posee. Los activos intangibles a su vez hacen creer la marca. Esta retroalimentación hace que, a mejor contenido, mayor es la credibilidad de la marca, lo que a su vez implica una mayor cantidad de suscriptores. Los beneficios obtenidos por estos suscriptores nuevos irán destinados a incrementar la inversión en contenido para la plataforma.

¿Cuáles son los activos intangibles de Netflix?

Nuestros gustos y nuestra forma de utilizar la aplicación. A través de la transmisión en streaming, los algoritmos de Netflix rastrean cada interacción de la plataforma con el cliente.

Entre los datos más importantes está el total del tiempo dedicado a la plataforma, los minutos que el cliente pasa viendo un contenido y las veces que se presiona la opción de avance rápido. En definitiva, todos y cada uno de los movimientos que realizamos por la plataforma están monitorizados y controlados por un algoritmo.

Los datos que hemos mencionado, y algunos otros que mencionaremos en párrafos siguientes, se agrupan en la nube en centros informáticos repartidos por todo el mundo.

El objetivo final es siempre el mismo: mejorar la experiencia del usuario. Este objetivo no solo es perseguido por Netflix, también por competidores directos como Amazon. De hecho, estos últimos también tienen datos similares.

La ventaja competitiva de Netflix es doble, en primer lugar, por ser unos datos altamente centrados en la plataforma de video, al contrario de Amazon que tiene que monitorizar datos relacionados con compras o música, entre otras muchas cosas.

En segundo lugar, y esta es la más importante, estos datos tienen una muestra infinitamente mayor, ya que Netflix tiene muchos más suscriptores y horas registradas en su plataforma que cualquier otra compañía como  Amazon, HBO o Disney Plus.

Para hacernos una idea, según el informe de Sandvine en 2018, Netflix ocupó el 26% del tráfico de streaming en video (más de 90 minutos diarios por suscriptor), frente al 21% de Youtube y al 6% de Amazon Prime Video.

Big Data: La clave del éxito

Netflix utiliza su enorme flujo de datos para rastrear las interacciones que sus clientes tienen con los contenidos de la plataforma para recomendar sus producciones, así como para tener una idea globalizada de qué tipo de contenido está en el pico de demanda. Debido a esto, la compañía tiene la capacidad de adelantarse a lo que el público va a demandar.

De esta manera, la compañía analiza al detalle acciones específicas que el suscriptor realiza en la plataforma. De ahí a que cada cierto tiempo se produzcan cambios significativos en el aspecto de la aplicación para web, Smart Tv o smartphone.

Otra de las utilidades que Netflix supo ver hace años en los datos fue el poder optimizar al máximo la inversión destinada a crear contenido y adquirirlo a terceros. El Big Data permite a Netflix identificar tendencias sobre lo que más demandan los usuarios sobre series y películas. Este tipo de identificación se conoce como Swtiching cost + Big Data.

House Of Cards: El mejor de los ejemplos

El algoritmo de Netflix detectó que las películas de David Fincher se veían de principio a fin en la plataforma. También las protagonizadas por Kevin Spacey. Así pues, con ambos datos sobre la mesa, adaptaron la sería británica encajando ambas piezas creando una de las mejores series de la historia.

Los riesgos de Netflix

Hasta ahora hemos visto la parte positiva de uno de los negocios más lucrativos del planeta. Sin embargo, como en todo negocio, también existen ciertos riesgos operativos que pueden ser determinantes para el futuro de la compañía en el largo plazo.

Netflix no puede permitirse renovar los contratos por series alquiladas a terceros durante años. Estos, conocedores del potencial de la compañía, a menudo piden cantidades excesivamente elevadas por ceder sus derechos a Netflix. Esta situación también es debida a la entrada de nuevos competidores que han encarecido un producto que hace años solo tenía uno o dos demandantes.

Llegar a esta conclusión y a la necesidad de crear contenido propio ha costado a Netflix miles de millones de dólares quemados en series y películas que no han resultado del todo rentables en el medio plazo.

Otro riesgo que observamos en el rendimiento de Netflix a largo plazo es el Big Data. Estos datos, tan útiles para optimizar al máximo el rendimiento del negocio, pueden llegar a ser un problema si no se encuentra la manera de ser dueños de las vías de distribución y servicios Cloud necesarios para almacenarlos y analizarlos.

Por último, parece que Netflix poco a poco va encontrando techo en su expansión a medida que las nuevas suscriciones cada vez aumentan a un menor ritmo. Solo el tiempo dirá si es capaz de seguir creando contenidos de alta calidad que capten suscriptores de otras plataformas streaming.

La más volátil de las FAANG

Netflix es, junto con Facebook, la más volátil dentro del selecto grupo de tecnológicas que forman parte de las FAANG. A pesar de compartir trono, las diferencias entre Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google son evidentes. Mientras Amazon y Google tienen una cuota de mercado altamente asentada, Facebook y Netflix se enfrentan cada día a nuevos competidores.

Sin embargo, no hace tanto tiempo Netflix tenía una cuota de mercado enorme. Si alguien nos hablaba de suscripciones a servicios online, el primer ejemplo que se nos venía a la mente era Netflix en el mundo cinematográfico y Spotify en el musical.

La cuota de mercado de Netflix poco a poco ha ido saliendo de niveles casi monopólicos hacia una cuota que ya comparte en gran medida con Amazon Prime, HBO e incluso Disney, entre otros.

Sin embargo, esta reducción de la cuota de mercado no tiene porque suponer un impedimento en el crecimiento a medio y largo plazo de la compañía. Hoy en día sigue siendo el mayor proveedor de vídeo en línea de todo el planeta. Además, está en continua expansión.

Estamos hablando de una compañía de enormes dimensiones, a pesar de lo simple de su negocio.

Un nivel de exigencia creciente

Netflix es una compañía que, a pesar de su tamaño, está en plena expansión. Este enorme crecimiento se financia cada año con enormes reinversiones en la creación de material original y en la compra de nuevo contenido. Por supuesto, también con deuda. De esta manera, la compañía se asegura un flujo continúo de incorporaciones a la plataforma cada mes.

La dificultad es máxima, ya que encadenar un par de meses sin grandes nuevos éxitos en la plataforma puede suponer una reducción sustancial de los ingresos en el corto plazo. Esta situación se ha visto acentuada durante los últimos años tras las inversiones de Amazon Prime Video y HBO en contenidos de alta calidad.

Las televisiones convencionales, cada vez más hostigadas

Los grandes medios de comunicación convencionales, el conocido Lobby Cultural, como Mediaset y Atresmedia están heridos de muerte. Las reducciones en ingresos publicitarios y una nula reducción de gastos fijos hacen que cada vez sean menos rentables.

Esta situación se ve reflejada en la cotización de Atresmedia, la cual lleva varios años cayendo en picado. Esta caída bursátil empezó a producirse desde que Netflix empezara a ganar fuerza en España.

Atresmedia – Gráfico Semanal

Esta situación no tiene pinta de cambiar con el paso de los años. Más bien todo lo contrario. A las nuevas generaciones ya nos les convencen las pausas de 25 minutos en mitad de una película, las series de escasa calidad a las 23.00h entre semana o, sencillamente, no se sienten atraídas por un contenido televisivo cada vez más centrado en la ‘’telebasaura’’ o en repetitivos concursos.

Además de todo esto, las nuevas generaciones abrazan la gran facilidad que plataformas como Netflix ofrecen a la hora de ver su contenido: Televisión, Tabletas, Portátiles o incluso móviles, cualquier dispositivo con conexión a internet es válido para acceder al contenido.

El fallido intento de Mediaset

Es cierto que los medios de comunicación convencionales han intentado crear sus propias plataformas streaming. En el caso de Mediaset, inviertieron una enorme cantidad de dinero en comprar los derechos de La Liga, Champions y Europa League. Resultó ser un rotundo fracaso tras la caída constante de la plataforma en streaming.

Mediaset – Gráfico Semanal

Netflix convence a las nuevas generaciones: Una victoria de futuro

En el gráfico que vemos a continuación, podemos observar los hábitos de consumo de la televisión frente al streaming entre los diferentes grupos de edad. La tendencia de los grupos de menor edad es clara: dejar de lado la televisión convencional en favor del consumo online.

Lo más probable es que esta situación se vaya acentuando con el paso de los años. Empresas como WarnerMedia o Disney, además de Apple y Orange, están lanzando sus propias plataformas para competir directamente contra Netflix.

A pesar de ello, lo cierto es que Netflix tiene la ventaja de haber sido el primero en llegar. Para entender la situación, es algo parecido a McDonald’s y Burger King. A pesar de que Burger King se ha esforzado por ofrecer un producto algo más completo, la realidad es que poco puede hacer frente al Rey de la comida rápida.

Breve Análisis Fundamental de Netflix

El BPA de la compañía no ha parado de crecer en los últimos años. Datos como CAGR de ventas del 31%, CAGR de EBIT del 70% y CAGR de BPA del 95% hacen ver el enorme crecimiento… pero la parte negativa es que todo esto está financiado con deuda.

Análisis Fundamental de Netflix

Más datos sobre los estados contables: ROE del 29%, ROIC del 16%, ROCE del 546%, no reparte dividendos al reinvertir la caja en contenido, no recompra acciones y, por último, su deuda se ha incrementado a un CAGR del 256% en los últimos años.

Análisis Fundamental de Netflix

No habrá problemas de deuda mientras no haya problemas de crecimiento, pero los habrá, y muy serios, el día que Netflix no sea capaz de mantener el nivel de exigencia que ha venido manteniendo estos años.

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